
De todos modos la palma de engendro excepcionalmente monstruoso se la lleva Suri Cruise, hija de Tom Cruise y Katie Holmes... con solamente 4 años de edad ya viste zapatos de tacón de Jimmy Choo, vestidos de colecciones de adultos adaptados a su talla, bolsos de Ferragamo y suele salir a la calle maquillada. Pero la locura no termina aquí, recientemente sus padres le han dado una tarjeta de crédito para que, según ellos, "pueda empezar desde muy joven a conocer el valor del dinero".... A mi modo de ver las cosas estas criaturas sabrán el precio de todo pero, indiscutiblemente, dudo que lleguen a conocer el valor de nada.
Existe una competición entre los "baby VIP" que, año tras año, se vuelve más cruenta y sin sentido. Están creando unos seres que difícilmente no serán, el día de mañana, seres esperpénticos carentes de toda ilusión, despojados de todo estímulo o interés pues en apenas 15 años habrán vivido toda una vida, experimentado todo cambio, probado todo, tenido lo inimaginable. Serán adultos mucho antes de convertirse en púber y eso, sin lugar a dudas, tiene un precio más alto que todo lo que sus padres puedan llegar a gastarse en sus caprichos y disparates.
Independientemente del poder adquisitivo de cada uno, creo que no es positivo quemar etapas ni tratar a los hijos como si fueran pequeños faraones. Naturalmente, si se dispone de medios, tampoco hay que ser un intransigente miembro del club del puño cerrado, pero aunque, generalmente, todo padre desea lo mejor para sus retoños es necesario, por su bien, marcar ciertas fronteras, determinados límites que los convertirán, el día de mañana, en seres más centrados, estables y, lo que es más importante, no borrará de sus ojos el brillo del descubrimiento. Es triste esta sociedad en la que las clases sociales ya no se diferencian en una cosa, casi todos, cada uno a su nivel, está empezando a confundir el amor por un hijo con lo que se le da a un hijo, como si de una ecuación exacta se tratase, a más gasto o aceptación a sus caprichos más amor y eso...eso dista mucho de la realidad.
Normalmente trato y prefiero ilustrar mis entradas con fotos tomadas por mí misma, esta vez, sin embargo, resulta absolutamente necesario alumbrar mis palabras y punto de vista con fotos tomadas en Google de diversas fuentes, sin estas estampas el "circo de los horrores" no estaría completo. Aunque no puedo concluir sin una de mis fotos y una frase del filósofo francés Jean Jaques Rousseau...

